QUITAR PIOJOS

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He leído esta frase en alguna ocasión y me la preguntan con bastante frecuencia. Lo primero que debemos saber es que cuando hablamos de piojos la palabra infección o desinfectar no es la más correcta. El término correcto sería infestación y la diferencia estriba en lo siguiente:
Desde un punto de vista médico, tanto infección como infestación se refieran a la acción y efecto de un organismo que invade a otro desarrollándose en o sobre él. Ambos se definen además como procesos patológicos y que por tanto, provocan daño en el hospedero.
¿Dónde está la diferencia? La diferencia está básicamente en el tipo de organismo que realiza la invasión. Infección se refiere a la invasión por organismos microscópicos (bacterias, virus) mientras que infestación se refiere a la invasión por organismos macroscópicos como por ejemplo, los piojos.
Aclarada esta cuestión, y respondiendo a la famosa pregunta, deciros que cuando se presentan los piojos en casa, es cierto que hay que tener unas precauciones en cuanto a los enseres del hogar, pero estas son pocas y sencillas. A día de hoy hay suficientes estudios como para saber que el contagio habitual de piojos se produce por contacto directo “cabeza con cabeza” por lo que las pautas a seguir en casa una vez desparasitada la cabeza del niñ@ son sencillas:

1.- Cambiar la ropa de cama y toallas del cuarto de baño. Las que quitemos se lavarán a 60º o en frío si después usamos una secadora.

2.- Hervir en agua los cepillos del pelo o bien guardarlos en una bolsa cerrada durante 48 horas (tiempo suficiente para que si hubiera algún intruso, muera). Haremos igual con los adornos del pelo (felpas, gomas, gorros, etc)

3.- Aspirar o sacudir cojines y zona del sofá donde suelan sentarse los niños.

LOS PIOJOS VIVEN EN NUESTRAS CABEZAS, FUERA DE ELLAS TIENEN POCA RESISTENCIA. No saltan, no vuelan y no anidan ni ponen huevos fuera de la cabeza por lo que difícilmente se adueñarán de nuestra casa.

En cuanto al vehículo, menos aún, puesto que el tiempo que pasamos dentro de él es mucho menor y cuando lo hacemos es para desplazarnos de un sitio a otro sentado en un sillón. Por lo que nuestra recomendación pasaría simplemente por aspirar la sillita del niño por si hubiera quedado algún piojo en ella o bien poner durante un par de días un plástico o trapo sobre ella.

Cuando hay piojos de lo que nos tenemos que preocupar es de no dejar alguna liendre en la cabeza de nuestro hijo ya que ésta será la responsable de que vuelvan a aparecer a los pocos días y no es necesario poner la casa patas arriba o llamar a una patrulla de aniquila piojos como si de termitas, pulgas, garrapatas o cucarachas se tratara!!